lunes, 19 de septiembre de 2011

Ezzati urge en Tedeum a "reflexión profunda" frente a las movilizaciones sociales

En su homilía, calificó las desigualdades como una "brecha escandalosa". Defendió, asimismo, el valor de la vida y de los recursos naturales. La ceremonia estuvo marcada por el conflicto estudiantil y la tragedia de Juan Fernández. Hubo ofrendas para simbolizar ambos episodios.

NELLY YÁÑEZ N.
Los himnos de un coro integrado por 200 fieles de las parroquias capitalinas marcaron la partida del primer Tedeum ecuménico presidido por monseñor Ricardo Ezzati, en la Catedral Metropolitana. Esta versión de la ceremonia de Acción de Gracias, instaurada en 1811, estuvo cruzada por la tragedia de Juan Fernández y el conflicto estudiantil.
Ante las máximas autoridades del país, encabezadas por el Presidente Sebastián Piñera -entre las que fue notoria la ausencia de los presidentes de los partidos de oposición-, el arzobispo de Santiago urgió a una "reflexión profunda" ante las movilizaciones sociales y a un "diálogo responsable" frente a las demandas estudiantiles.
Llamó a suprimir las desigualdades sociales, a las que definió como una "brecha escandalosa", y defendió el valor de la vida, así como de los recursos naturales.
Uno de los momentos de mayor simbolismo fue el de las ofrendas. Dos funcionarios de la Fuerza Aérea llevaron flores ante el Cristo de la Primera Junta Nacional de Gobierno, en recuerdo de la tragedia área de Juan Fernández. Los siguieron escolares y universitarios, en procura de una mejor educación. Ambos episodios habían sido mencionados minutos antes, en sus décimas, por Francisco Astorga, cantor a lo divino.
Recogiendo ese sentimiento, Ezzati inició su homilía, titulada La patria, un patrimonio que es regalo y tarea , diciendo que en Chile "no se apaga ni la tristeza ni la admiración por quienes perdieron sus vidas" mientras se dirigían a la isla para desarrollar tareas solidarias.
Sin rehuir temáticas, el arzobispo apuntó luego al actual clima de efervescencia ciudadana.
"Las movilizaciones sociales de los últimos meses, más allá de los signos ambiguos reportados por la cronología, invitan a una reflexión sincera y profunda", dijo, al enfocarse en el movimiento estudiantil que se prolonga por cuatro meses.
"Dios quiera que la voluntad de diálogo responsable sobre los reales problemas que afectan a la educación logre dar vida a una legislación educativa que sepa integrar armónicamente derecho y libertad de educación, responsabilidad pública y privada, y que tenga como eje central el crecimiento integral de todas las personas, especialmente de las más desposeídas, en comunión y solidaridad de destino", afirmó.
Al conversar con los jóvenes que se definen a sí mismos como "indignados", subrayó, se puede percibir la urgencia de una verdadera conversión de quienes se dedican al servicio público. Apuntó igualmente que el trabajo en favor de la dignificación de las personas es el mecanismo de la política para recuperar el aprecio de la gente y reencantar a las nuevas generaciones.
También defendió el respeto irrestricto a la vida, "desde su concepción, en todas las etapas de la existencia y hasta su término natural", frente al proyecto de aborto terapéutico que se estudia a nivel parlamentario, y advirtió que "nunca" es lícito relativizarla.
Basado en investigaciones internacionales que sitúan a Chile como uno de los países con mayor desigualdad en el mundo, llamó a remediar esta situación "suprimiendo las graves desigualdades sociales, que hemos definido como brecha escandalosa".
Ezzati abogó por el cuidado de los recursos naturales, punto en el que calificó como un "error" creer que se puede disponer arbitrariamente de la Tierra, sometiéndola a la voluntad del hombre.
Pese a las situaciones mencionadas, hizo ver que éstas constituyen una oportunidad irrepetible para proyectar lo bello y noble de Chile, y que en esa tarea nadie sobra.
El Tedeum terminó con la interpretación del Himno Nacional y con el saludo de monseñor Ezzati y de los representantes de las distintas iglesias a las autoridades de gobierno, donde los más aplaudidos -aparte del Presidente Piñera- fueron los ministros Andrés Allamand, Laurence Golborne, Evelyn Matthei y Pablo Longueira.
Atención
La homilía fue seguida con gran interés por el Presidente Piñera, quien incluso tenía una copia impresa de la intervención de monseñor Ezzati.
"Dios quiera que la voluntad de diálogo responsable sobre los reales problemas que afectan a la educación logre dar vida a una legislación educativa que sepa integrar armónicamente derecho y libertad de educación, responsabilidad pública y privada, y que tenga como eje central el crecimiento integral de toda persona y de todas las personas, especialmente de las más desposeídas, en comunión y solidaridad de destino".
"Las movilizaciones sociales de los últimos meses, más allá de los signos ambiguos reportados por la cronología, invitan a una reflexión sincera y profunda".

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